julio 02, 2008
"you don´t know me"
And then you say hello
And I can hardly speak
My heart is beating so
And anyone can tell
You think you know me well
But you don't know me
No, you don't know the one
Who dreams of you at night
And longs to kiss your lips
And longs to hold you tight
Oh I'm just a friend
That's all I've ever been
'Cause you don't know me
I never knew
The art of making love
Though my heart aches
With love for you
Afraid and shy
I've let my chance go by
The chance that you might
Love me, too
You give your hand to me
And then you say good-bye
I watch you walk away
Beside the lucky guy
You'll never never know
The one who loves you so
Well, you don't know me
You give your hand to me, baby
Then you say good-bye
I watch you walk away
Beside the lucky guy
No, no, you'll never ever know
The one who loves you so
Well, you don't know me"
Jann Arden
junio 26, 2008
desenfoque

Se que corre en contra mia
que el tiempo muere en cada instante
y a usted parece no importarle.
Envidio el viento que la roza,
envidio el toque de su ropa.
Hacer sonar la melodia
que un dia yo soñe poder tocar...
que un dia yo soñe...
veo grabado en sus retinas
que aún no es tiempo de marcharse
y entiendo que su despedida
seria no volver a verla mas
seria no volver...
volver, como volvimos una vez...
volver como volvio
el tiempo a mi reloj.
Pienselo bien...
algunas cosas se pararon porque usted
igual me dio...
motivos para no volver jamas...
junio 24, 2008
"recortes"

"Ni ranas ni príncipes
Judith Viorst, autora del libro, Pérdidas necesarias, señala que la renuncia a ilusiones, dependencias y amores es parte de nuestro desarrollo. Las crisis vitales, según esta psicóloga, son fundamentales ya que en esos momentos es cuando más abiertos estamos al aprendizaje, que es lo que, a la larga, no hará felices.
En el tema de la pareja, Viorst habla de dos posibles pérdidas que debemos afrontar. La primera es la renuncia a los ideales estereotipados sobre las relaciones que adquirimos en la juventud. Si no aprendemos a librarnos de ellos, nunca sabremos apreciar el verdadero valor de una relación adulta.
la segunda pérdia a superar es la de nuestra propia pareja. Si no somos capaces de plantearnos una relación como algo que puede romperse alguna vez, no nos sentiremos libres para decidir si merece la pena seguir adelante".
Muy interesante